El budismo y la psicología cognitiva


Aunque habitualmente es la psicología transpersonal o de tipo feneomenológica, como el humanismo, la que más relación ha tenido con las ideas metafísicas, recientes investigaciones han puesto en concordancia a la psicología cognitiva y su método experimental, con algunos principios budistas.

El noble camino, la última de las cuatro nobles verdades, se relaciona con la psicología cognitiva porque prescribe una disciplina mental. El aspecto de esfuerzo (vyāyāma) correcto, en psicología cognitiva, se llama o está relacionado con la intencionalidad.

En el ensayo “Buddhism Meets Western Science”, Gay Watson explica (traducción):
El budismo siempre se ha interesado en los sentimientos, emociones, sensaciones y cognición. El Buda señala tanto a las causas cognitivas como emocionales del sufrimiento. La causa emocional es el deseo y su opuesto negativo, la aversión. La causa cognitiva es la ignorancia de la manera en que las cosas realmente ocurren, o de las Tres Marcas de la Existencia: que todas las cosas son insatisfactorias, impermanentes y sin un ser esencial.

El Noble Óctuple Sendero es, desde un punto de vista psicológico, un intento para cambiar patrones de pensamiento y comportamiento. Es por esta razón que el primer elemento del camino es Entendimiento Correcto (sammā-diṭṭhi), que es como la mente de uno mismo ve el mundo. En el segundo elemento de la categoría de sabiduría (paññā) del Noble Camino, esta visión del mundo es conectada íntimamente con el segundo elemento, Pensamiento Correcto (sammā-saṅkappa), que concierne a los patrones de pensamiento e intencionalidad que controlan nuestras propias acciones. Estos elementos se pueden leer en los versos iniciales de la Dhammapada:
Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento
y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro,
entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la
pezuña del buey…
Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento
y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro,
entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.

Entonces, alterando la distorsionada visión del mundo de uno, con una “percepción tranquila” en vez de una “percepción contaminada”, uno es capaz de mitigar el sufrimiento. Watson explica esto desde un punto de vista sicológico (traducción):
Hay investigaciones que han demostrado que acciones, aprendizaje y memorias repetidas pueden en efecto cambiar el sistema nervioso físicamente, alterando tanto la fuerza y conexiones sinápticas. Tales cambios pueden realizarse cultivando cambio en emoción y acción; que hicieron subsecuentes cambios de experiencias.